Queridos hermanos, recordemos el consejo de Mateo 18:8 “... por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos y dos pies ser echado en el fuego eterno”.
Metáforas aparte, esto es lo que un agricultor colombiano interpretó al pie de la letra para no ser infiel a su mujer y no defraudar a su religión. Es el propio protagonista quien nos cuenta esta historia con aires bíblicos: “cogí una cuchilla de afeitar y me corté los testículos. Luego me cosí con las agujas e hilo que uso con las vacas y los cerdos, todo para no ser infiel a mi mujer”.
Ea con dos güevos, ve con Dios hermano... pero yo esto no me lo creo.
(Agradecimientos al Bogar)
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